sábado, 4 de septiembre de 2010

Los Peruanos en la Vega Central: Construcción Social del Otro

En el siguiente video se expondrán las diferentes percepciones que existen dentro de la Vega Central de Santiago acerca de la llegada de peruanos al lugar por motivos laborales. Esta breve síntesis de lo observado ha sido seleccionada para dar a conocer el discurso tanto de chilenos como peruanos acerca del tema. 


Como se pudo observar, existen diferentes formas de ver la llegada de peruanos al lugar tanto positivas, como nos cuenta el "aguja" (chileno, 30 años) quien cree que la llegada a Chile se da porque en "el Perú hay un mal gobierno" del cual los migrantes no tienen culpa y se van en busca de mejor vida, como negativas, como expone Fernanda (chilena, 24 años) con una "solidaridad limitada": "vienen a puro molestar y ocupar espacio". Esto es muy importante a la hora de analizar la construcción del "otro" extranjero, ya que la manera como se ve al "otro" afirma la propia identidad. Así mismo los peruano inmigrantes se sienten "más peruanos" al estar en país extranjero como expone Walter (chileno-peruano, 8 años), quien cuenta con nostalgia que es el único de su familia que ha nacido en Chile, pero para él su cultura está al otro lado de la frontera. 

viernes, 27 de agosto de 2010

La Vega Central como icono de Redes Sociales

La Vega Central es un icono sociocultural determinante de la identidad histórica de un Chile popular y de esfuerzo. Es por este motivo que nos es interesante estudiar el tema de las redes que se generan a partir de una historia común y el trabajo como base de la conformación de dichas relaciones. A partir de las redes sociales que allí se han construido, se afirma el funcionamiento colectivo comercial que desde los inicios de este mercado ha sido característico de este lugar


Además pretendemos ahondar cómo se construye la percepción y la construcción social del "otro" con la cual se afirma la identidad propia. Nos parece interesante estudiar esto, ya que estas percepciones se pueden dar en el marco de redes sociales, tales como la familia, la relación vendedor-casero, mayorista minorista, etc. Un ejemplo de esto, se da en las percepciones que tienen los peruanos y los chilenos del trato entre ellos, ya que los peruanos son en general, más positivos en su visión de como son sus relaciones con los "otros".


Nuestro tema se puede vincular también, con el hecho de que las redes sociales se conforman por un lado por las relaciones sociales que surgen en la Vega Central, como por ejemplo, el trato entre chileno y peruanos y cual es la imagen que tiene uno del otro y por otro lado, por los limites normativos (Ossandón, 2010) *, de los que hablamos a partir del texto de Stillerman, en el cual se menciona que los trabajadores de la Vega Central pueden ser considerados como "semi-formales", debido a que están parcialmente regulados por el Estado.
Los vínculos que se generan en la Vega Central, se insertan en el marco de los vínculos simples ya que como mencionábamos anteriormente ellos se generan a partir de una sola actividad: el comercio. ***


A partir de todo lo anterior podemos concluir que es importante estudiar las redes sociales en la Vega Central de Santiago, ya que así se puede entender "el funcionamiento de colectivos sociales, organizaciones y comunidades" **



** Chavez Molina, Eduardo. "Aportes conceptuales sobre practicas sociales en la feria callejera"
*** ibíd.

jueves, 26 de agosto de 2010

Entrevista a Norma y Roger, matrimonio Peruano.

En nuestra tercera visita a la Vega Central, estabamos recorriendo los pasillos, cuando encontramos varios puestos peruanos. Se preguntaran porque sabiamos que eran peruanos, pero la verdad esque era evidente, tenian colgadas banderitas de Perú con variadas inscripciones como "Te amo Perú" ó "28 de Julio: Independecia peruana". Todos los puestos tenian variados productos peruanos y unos jarros con salsas de distintos colores y aromas. Claramente no dudamos en entrevistar a alguno de estos puestos y la entrevista se desenvolvio de la siguiente manera:


 ¿Hace cuanto esta acá en Chile?

"Llegamos hace 8 años de Perú con mi marido y mis hijos, eso si que uno se volvió, se fue a estudiar al Perú, dice que es mejor que acá, pero él es el que nos ayuda más, nos manda la mercadería.”


¿Cómo es su relación con los Chilenos acá en la Vega?

"Buena, siempre nos hemos llevado bien, en realidad no tenemos problemas con ellos, son simpáticos, no nos tratan mal."

¿Y con los Peruanos?

"Con ellos es diferente la cosa porque se ve como mucha competencia porque tenemos mercadería muy parecida, pero parecida no más porque el nuestro es el mejor local. Jajaja, nosotros tenemos los mejores productos, esos me los manda mi hijo del Perú, él nos ayuda harto, elige lo que nos va a mandar, o sea lo mejor y lo más variado que se pueda. Así se atrae al cliente."

¿Usted trabaja sola en la Vega o tiene a alguien que le ayuda?

"Yo trabajo con el Roger, mi marido y mi hijo también, ese que está allí al fondo haciendo las tareas porque estudia él." (De pronto se nos acerca un hombre, Roger y se presenta a si mismo)

Entonces, se puede decir que es un trabajo familiar…

"Sipo, esto es un negocio familiar, trabajamos harto eso si. De lunes a domingo, de 7:00 a 7:00, tenemos todas las salsas que usted ve aquí fresquitas del día. Me levanto tempranito a hacerlas, son las que más llevan aquí."

¿Y qué pasa si no las vende durante el día?

"¿Cómo qué pasa? Nada pues si las vendemos todas!, ¿No le dije que este era el mejor local peruano de la Vega?" (y se rie a carcajadas)


Pequeña reflexión sobre las entrevistas


A partir de las entrevistas que hemos realizado en la Vega Central, nos podemos dar cuenta que la visión del "otro" es muy diferente a partir de las personas entrevistadas. Nos llama mucho la atención la visión que se tiene del extranjero, principalmente del Peruano en los diálogos que hemos llevado a lo largo del trabajo. Por un lado, Don Julio, vendedor de fondos de alcachofa nos contaba que los consideraba “una plaga que vienen a puro ganarse la plata que a ellos les vale más en su país”, Fernanda mencionaba y coincidía con Don Julio “que se hacen los pobrecitos pero en verdad son súper clasistas y malas personas”. Por otro lado está la visión desde del Peruano de su reputación en la Vega Central, Norma contaba que no había problemas con los Chilenos, que los trataban muy cortesmente, sino que los roces son más con los mismos peruanos.  Así nos damos cuenta que cada uno tiene su propia verdad acerca del otro, cada uno tiene una percepción distinta del "otro" como extranjero, y cada uno tiene una percepciòn distinta de la Vega Central y de lo que ella representa para ellos mismos.

Investigando sobre Redes Sociales

El presente trabajo tiene como objetivo investigar el mercado de la Vega Central y conocer cómo se produce la conformación de redes sociales. A continuación se presentará una breve revisión bibliográfica que permite una buena realización del trabajo.


Primero, es preciso definir el concepto de red social y para ello utilizamos la definición de Szarka (1998), según el cual, una red es “generalmente como un tipo específico de relación, que vincula a un conjunto de personas, objetos o eventos”, donde la confianza juega un rol importante en el fortalecimiento de ellas.

Conforme revisábamos la literatura nos dimos cuenta que las redes sociales ha sido un tema muy estudiado por múltiples disciplinas. Existen teorías de muchos autores que se refieren a ello. Entre ellos se encuentra Eduardo Chavez Molina quien en su articulo "Aportes conceptuales sobre las prácticas sociales en la feria callejeras", se refiere a los estilos de vida y las practicas cotidianas que se pueden observar en las ferias, y en este caso, la Vega Central. El tema central de su artículo se refiere a la confianza social que existe en la interacción de las prácticas económicas y, como mencionábamos, al rol que ella juega en la consolidación de las redes sociales. El autor propone diferentes “ejes observables de la confianza”, los cuales se caracterizan según el tipo de relación que mueve, entre ellos define la confianza como atributo personal, como la expresión de un comportamiento honesto, como expresión de una situación de precariedad y finalmente, la confianza como arreglo institucional.

Granovetter (1985) propone una forma de ver las redes que giran en torno al individuo y sus vínculos. Las redes con vínculos múltiples “son aquellas en las que las personas o unidad familiar se relacionan con otros a través de compartir varias dimensiones de actividad (trabajo, religión, origen común, recreación).” En las redes con vínculos simples “el individuo o las familias se relacionan con otros en una dimensión de actividad, de manera tal, que por ejemplo, un individuo conoce a gente diferente en el trabajo que en el vecindario o en la iglesia.” A partir de esta distinción de vínculos, nos damos cuenta que en la Vega Central de Santiago son los vínculos simples los que caracterizan al lugar, ya que las redes que allí priman, familia, amigos, etc., se forman a partir de una actividad única, esta es del comercio de mercaderías. Propone Chávez, que la formación de redes resulta vital para la supervivencia de las relaciones organizacionales de negocios y para los resultados económicos que se logren. “En muchos casos la familia constituye el núcleo del cual se obtiene la fuerza de trabajo necesaria para el funcionamiento de la actividad económica (…)”

Por otro lado, Gabriel Salazar en su obra "Ferias libres: espacio residual de soberanía ciudadana" (2003) también se ha referido al tema de las redes sociales. El autor, a lo largo de su obra de reivindicación histórica, plantea que desde los inicios del comercio de las ferias en Chile (siglo XIX) éstas han sido trabajadas “por una sucesión de cuando menos dos generaciones de ferianos” (Salazar, 2003: 86). Además de compartir el trabajo con la familia generando un sentido comunitario, también dan continuidad a las redes que allí se forman, tales como la amistad con sus colegas, la afinidad y exclusividad con los `caseritos´ o la `amistad de feria´ ya sea con sus proveedores, con los vendedores mayoristas y minoristas , etc. El sentido familiarista que se logra observar en la Vega Central es la herencia que ha dejado la historia.

Joel Stillerman en su libro “Embeddednes and business strategies amog Santiago Chile’s street and flea market vendors ”  sostiene que en América latina los vendedores callejeros han sido un desafío para las regulaciones urbanas, debido al comercio ilegal y por la pregunta de si el Estado será capaz de colectar impuestos y dar servicios. se puede observar que los trabajos en la Vega no son trabajos informal ni formales, sino más bien, trabajos semiformales, ya que a pesar de que se evitan varios estatutos de Estado, aún así tienen que pagar algunas licencias y tienen una regulación parcial por parte del Estado. Ademàs afirma que los vendedores callejeros tienen la habilidad de generar relaciones de largo plazo con sus clientes.

El espacio y la contrucción arquitectonica de la Vega Central en Chile no ha quedado fuera de este análisis. Un ejemplo de esto es "La Vega Central y el marketing relacional aplicado" Tesis Facultad de comunicación y letras UDP 2004 por Juan Pablo Iglesias Yacher que trata de mostrar como los mercados callejeros o de pulgas son antecesores del marketing y la publicidad como se conoce hoy en dìa. Sostiene que el Chile popular se caracteriza por una idiosincrasia propia, la de la calle, en donde los mecanismos de venta de productos han evolucionado prácticamente por instinto, por el ingenio y creatividad, los que se observan en diversas formas propias de la cultura popular, como por ejemplo, la Vega, en la cual los mecanismos de negocios se basan en “enganchar al casero.”

Además, sostiene que la estructura actual de la Vega Central, se divide en tres sectores. Cada sector posee una administración propia, como a su vez una función dentro del marco general, pero agrupados con el nombre de "Comunidad de la Vega Central". Existe un sector de remates, que es el que genera más ingresos. El segundo sector es el denominado “Sector Antiguo”, en donde se comercian abarrotes y carnes principalmente. Y el último sector llamado “Sector Remodelado”, consistente en la zona en donde se vende al consumidor general, las frutas y verduras.

"Lo que sucede en La Vega Central, desde sus pregones y carteles, hasta la forma de atender a sus clientes, es sin duda, historia viva del marketing actual, son los precedentes de las formas de comercio y publicidad de hoy, por lo mismo son fuentes firmes que han sabido mantenerse a lo largo de la historia pese a los cambios de su entorno, y como toda fuente: son un espacio donde aprender."

Todo lo anterior nos muestra que existen inquietudes acerca de lo que es la Vega, cómo se puede definir un espacio como tal, cuál es la importancia que ha tenido para la construcción social de la identidad de una nación, la importancia de las redes sociales que en ella se construyen.

martes, 24 de agosto de 2010

Entrevista a Fernanda y Magaly

Hoy día, martes, realizamos nuestra tercera visita a la Vega Central con el propósito de visitar a Don Julio, tal como le prometimos, y ojala además encontrar algún tipo de red social, como alguna familia, por lo que teníamos pensado visitar a Mario. Lamentablemente, a las 4.05, el puesto verduras de Mario ya estaba cerrado y él, por supuesto, se había ido, asique seguimos recorriendo los pasillos cercanos, hasta llegar a "Frutas y Verduras: MyR", un puesto bastante grande con muchas variedades de productos y dos mujeres a cargo del lugar, madre e hija. La madre, la dueña del local, llamada Magaly de 55 años y la hija llamada Fernanda (24 años), madre de dos niñas.


Nos parecieron interesantes asique decidimos explicarles que éramos estudiantes de sociología y que nos gustaría hacerles varias preguntar, a lo que Fernanda respondió "¿Qué es lo que pueden aprender de la Vega?", su madre inmediatamente, indignada, dijo "Claro que pueden aprender de nosotras!, mucho pueden aprender!", nosotras les explicamos cuales eran las expectativas y objetivos de nuestra investigación y a partir de ese momento se desencadeno una entrevista de lo más entretenida, y que se desarrollo de la siguiente manera:


¿Cómo se llevan con los otros locatarios que trabajan acá en la Vega? ¿es una relación de competencia sana o agresiva?

 M: “Es buena, normal en realidad, no hay competencia, cada uno está en las suyas”
F: “Pero, mamá, claro que hay competencia, pero no es mala tampoco, si estamos todos en las mismas, todos al fin queremos vender y ganarnos la plata.”

¿Y se podría decir que existen diferencias en el trato con los locatarios chilenos y los locatarios extranjeros?

F: "Nooo, nosotros nos llevamos bien con todos en verdad. No hay ni un atao. Bueno en verdad a mi me caen mal los peruanos, pero a mi mamá le caen bien, ó sea no me caen mal, pero no me gustan mucho. Es que en verdad se hacen los pobrecitos y en verdad son arribistas, no son buenas personas, son...otra onda"
M: "Pero mira, hija, eso pasa con cualquier persona fuera de su país, porque en verdad si están siendo extranjeros es por la pura plata noma', así que hay que tratarlos como personas noma'."


¿Y tu Fernanda cuando empezaste a trabajar acá en la Vega?

F: "ufff... desde chica que estoy acá, mira mi mamá es dueña del local, y desde wawa me traía pa' acá"


¿Y cuanto trabajas en el local? ¿A qué hora cierran?

F: "(se ríe) yo entro tarde, si! pero cerramos a las 3.30, 4.00 por ahí ma' o menos (y mira a su mamá con cara de suplica, riéndose nuevamente) no broma, cerramos a las 4.30, 5.00."
M: "Yo entro a trabajar a las 7. Trabajo de 7 a 5 de lunes a lunes, tanto trabajo me mantiene joven" (y se rie)
F: "Pero la Vega está abierta las 24 horas, eso sí, yo no me junto con la gente de por aquí, no carreteo con ellos ni naa. No voy a la Piojera, ni a ningún lugar de por aquí, carreteo con gente que vive cerca de nuestra parcela."

¿Y mientras trabajas quien cuida a tus hijas Fernanda?


F: "Mis hijas se quedan con una señora que tengo, ella las cuida. Las extraño, si porque son chicas, la más grande tiene 7 y la más chica tiene 3, pero ellas prefieren que su mami trabaje y les lleve dinero. Siempre están 'mamii comprame, comprame maamiiii!' (Dice imitando la voz de niña)."

Mientras nos respondía a la pregunta, se acerco un hombre y dijo "quiero 150 gramos de esto y 150 gramos de esto" en un tono un poco despectivo y sin dirigirle la vista a Fernanda. Ella lo atendió, pero se puso "chora" y comenzó a tratarlo de "amor", con ironía y a retarlo cada vez que no especificaba lo que quería o no señalaba correctamente. Claramente Fernanda se hacía respetar.

Sucesos como este, sostiene Salazar, ocurren casualmente "cuando aparecen compradores prepotentes, el vendedor se pone serio, pero los atiende igual: pues, depués de todo, lo mismo compran. Pero esos compradores no están en el juego. Son extraños, incluso deasgradables. Y todos los caseros los miran de reojo." (Salazar, 2003: 95)

Cuando el caballero se fue les pedimos si podían darnos alguna tarjetita y si podíamos volver a visitarlas durante el año, dijeron que no tenían ningún problema, asique nos despedimos y nos fuimos.

Antes de irnos del mercado pasamos por el puesto de Don Julio, a visitarlo nuevamente; lo primero que hizo al vernos, fue reclamarnos no haber ido a visitarlo antes, asique tuvimos que pedir las disculpas pertinentes. Luego nos pregunto si queríamos conocer uno de sus nuevos inventos, esta vez, el invento eran ramitas hechas del tallo del brócoli, con limón y sal. Aunque suene feo, realmente era muy sabroso, asique comimos ramitas de brócoli mientras nos comentaba de sus planes de remodelar su puesto de trabajo. Nuevamente la hora se nos pasó asique nos despedimos, prometiendo volver a visitarlo una vez más y nos marchamos. Fue así como concluyó nuestra tercera visita a la Vega Central.




Salazar, Gabriel (2003) "Ferias libres: espacio residual de soberanía cuidadana". Ediciones Sur. Santiago. Chile

lunes, 16 de agosto de 2010

Aprendiendo sobre Fondos de Alcachofas

Nuestra visita de ayer fue un fracaso absoluto, pero  hoy jueves se puede ver un gran movimiento, lo normal que uno se imagina en un espacio comercial como este, un lugar tan importante como lo es la Vega. Llegamos a las 12.00, buena hora para observar el funcionamiento, y comenzamos a recorrer sus pasillos. En ese minuto nos percatamos que la esencia patrimonail de la Vega Central, no es solamente su arquitectura o el barrio en donde se emplaza, sino el entramado de relaciones sociales de los distintos actores y como se generan lazos entre los comerciantes y los caseros, seguimos caminando hasta encontrarnos en el puesto 758, con Don Julio, un viudo que vendía tomates, porotos y fondos de alcachofas. Le pedimos si podíamos hacerle algunas preguntas y su respuesta fue "mientra' no le digai a mi iñora, todo bien", queriamos saber si le compraba los productos a un único vendedor o si se iba alternando de distribuidor, cuanto vendía aproximadamente al día, etc. El viejito de lo más amable, no dudo en ayudarnos lo más posible, con tal que termino mostrándonos las facturas de los tomates, para comprobar que las vendía a buen precio, nos enseño a cortar las alcachofas, y así aprendimos que existe un único método para que no pierdan su sabor y nos permitió ser, por unos minutos, las encargadas del puesto y atender a la clientela.





Claramente a Don Julio le molestaba que los peruanos "se hicieran los pobrecitos, cuando en realidad son los que tienen más cámaras y heladeras". Nos comentó además que con el proceso de urbanización muchos buenos lugares para la plantación con tierras ricas en nutrientes se habían desperdiciado, como por ejemplo las zonas de Maipú y Peñaflor. Tras una hora nos despedimos de Don Julio, ya que claramente hace mucho que no tenia una buena conversión, con su tarjeta en mano, un kilo de tomates y prometiendo volver en unos cuantos días. Luego seguimos recorriendo los pasillos y le preguntamos a varios vendedores cada cuanto compraban las mercaderías y como era el  proceso de compra. Nos dijeron que compraban todo al ojo, según cómo iban las ventas, y que además tenían que llegar a las 3am. a la zona de remates a comprar las mercaderías solo un poco más barata, pero solo era así si compraban en "grotescas cantidades" como nos dijo Mario. Finalmente, despues de dos horas de largo recorrido, nos fuimos conformes con nuestra visita y con una gran bolsa llena de frutas y verduras.

Entrevista a Don Julio

¿Hace cuanto tiempo que trabaja usted en la Vega?

¡Buuuu! yo trabajo aquí hace años ya. Desde como el año 51. Pero antes yo ayudaba a un tio mio, eso si no viea mone', despues trabaje para un locatario vecino, ese si me pagaba. Y al final tuve mi propio local.

¿y siempre ha vendido fondos de alcachofa?

Si po. Siempre, si los mios son los mejores. Yo fui el primero que empece con esto, pero antes yo vendía las alcachofas chilenas, esas si que eran más ricas, más sabrosas, si, esas que tenían espinas. Pero después esas como que dejaron de producirse y ahora vendo estas que no son tan ricas pero que tambien se venden. Mire, así se hacen los fondos de alcachofa. (Don Julio nos muestra cómo corta las alcachofas para dejar sólo el fondo a la venta.) Y despues se va a su lavado

¿y qué tiene eso?

¡Aaaaa no po'! Ese es su tratamiento secreto. Yo a nadie le he dicho lo que tiene esa agua. Gracias a eso mis fondos son los mejores. (A pesar de todos nuestros intentos por sacarle la información, Don Julio guardaba su secreto con mucha terquedad.)

¿Y qué hace con lo que sobra, con las hojas?

Nooo, eso es basura, antes yo las llevaba a mi casa para hacer algunas cosas, como sopas. Mi señora lo hacía, le quedaban ricas. Pero es mucho leseo ahora es basura no ma. Imaginese andar guardando todo esto, es mucha cosa. Hay veces en que me piden 1000 fondos, 800 fondos o 500 fondos, es harto tengo que estar harto rato puro cortando. Igual yo soy rapido.

Entonces le va bien…

Si, no me quejo, una vez una señora me pidio 1000 fondos de un día para otro, estuve hasta tarde, los necesitaba para el jumbo, necesite ayudantes, si. Despues de eso me fui de vacaciones con mi papa y mi hijo porque ese mismo año quede viudo. Nos fuimos al sur a pescar, los pasamos bien.

¿y ustedes son periodistas? Porque yo altiro les digo que los precios que tengo son los que tengo que poner no mas po'. Imaginese que la caja de tomates la compro a 13.000 pesos. No es que yo sea patuo, es que algo tiene que entrar po'. Mire, espereme un poco le voy a buscar la factura para que me crea. (Mientras don Julio busca la factura de la compra de los tomates, nosotras atendemos el local. Una mujer compra 3 kilos de tomates y don Julio viene de inmediato) Si caserita, ¿quiere llevar tomates? Están bien ricos, bien rojitos. ¿Cuántos quiere, se lo peso? Don Julio nos enseña a usar su pesa. “ponen el precio del kilo, apreta este boton y listo.” Mire, acá traje la factura, a ver ¿cuanto sale ahí? 13.000 pesos ¿ve? Entonces tengo que venderlos a 800 porque o sino no vale la pena. Y los fondos los tengo a 1500 ¡hace diez años! "

¿Los fondos los compra siempre a una misma persona o va cambiando de proveedor?

No, ahí uno tiene que ir viendo el que te los vende más barato, yo no tengo a nadie fijo, imaginese después me sube el precio, no po'.


¿Vienen a ofrecerle las alcachofas o usted tiene que ir a comprarlas?

No, cada uno tiene que ir al galpon a comprarlos y dependiendo del precio que estan uno los compra. O sino uno tiene que ir pal remate pero yo no me meto pa`aya porque es muy temprano y mucho leseo, yo ya estoy viejo para eso.

¿Hay muchos puestos que venden fondos?

No hay muchos pero igual hay. Mire ese señor que está aya también vende, pero no son tan ricos como las mios porque él no tiene mi secreto.

¿Y cómo se lleva con los vecinos del local?

Mire, depende, es bien feo lo que voy a decir, me van a perdonar pero hay mucho peruano. ¡son una plaga! además se hacen los pobrecitos y llegan de Perú con los medios refrigeradores y camaras. es que a ellos ayá la plata les vale más entonces se aprovechan. a mi no me gustan. pero yo me preocupo de mi local no más, no me importa como le va a los demás. (sin embargo a lo largo de la entrevista nos dimos cuenta de que esto no es tan así).

Nos despedimos de don Julio y le agradecemos su tiempo. Le advertimos que encontraremos la semana próxima. "Yo encantado" nos responde.